miércoles, 15 de marzo de 2017

LAS CUATRO FIGURAS DE GOYA


La guerra plasmada en ambos cuadros es la Guerra de la Independencia española, la cual transcurrió entre 1808 y 1814. Este conflicto surge por la pretensión del Primer Imperio francés de poner a José Bonaparte, hermano de Napoleón, en el trono español tras las abdicaciones de Bayona. Este conflicto provocó una enfrentamiento entre las potencias aliadas de España, Reino Unido y Portugal contra dicho Imperio francés.
Finalmente, con la ayuda de los británicos se consiguió que en el año 1814, José Bonaparte abandonara el trono español y que así volviera Felipe VII a la corona.
Esta guerra, además de las graves consecuencias políticas que generó, como la destrucción de España como potencia y la separación de los españoles en dos bandos irreconciliables: liberales y absolutistas, que se enfrentaron a muerte en las Guerras Carlistas, España sufrió una terrible mortandad,, casi 300.000 personas murieron directa o indirectamente por causa del conflicto, las epidemias y las hambrunas generadas por la destrucción de la economía.
El estado se sumió en una terrible bancarrota y se perdió una gran cantidad de patrimonio cultural a consecuencia de los saqueos de franceses e ingleses. La destrucción de la incipiente industria y la represión sobre la burguesía liberal, conllevó el embrutecimiento cultural y económico de España, reforzándose el ultra catolicismo, el analfabetismo y la riqueza de los terratenientes.

     Figura 1. Grabado número 2 Con razón o sin ella”

En esta primera figura, podemos observar que en el grabado aparecen tres soldados franceses luchando contra dos soldados españoles. Podemos deducir que los soldados que aparecen de espaldas y con sus caras ocultas son los franceses y que Goya los ha pintado así adrede. También podemos pensar que con los afrancesados por sus vestimentas y sus armas, las cuales se contraponen con las de los españoles, que aparecen con atuendos inadecuados para el conflicto y con armas de inferior calidad a la de éstos.

Podemos ver como uno de estos soldados españoles sujeta un puñal con valentía  en sus manos y sangra mucho por la nariz. El otro, por el contrario, mira hacia el espectador con un sentimiento de miedo y dolor, al mismo tiempo que empuña una lanza. Al fondo, podemos ver una lucha entre varios personajes.

El autor, Goya, intenta expresar que no es capaz de justificar ambas situaciones: el primer plano respecto al segundo. También refleja una carencia de elementos del paisaje o de cualquier tipo de espacio que nos permita saber dónde se están desarrollando los hechos.

Figura 2. Grabado número 3 “Lo mismo”
Este grabado tiene una estrecha relación con el grabado anterior, Con razón o sin ella,  ya que pueden entenderse como imágenes complementarias: la primera imagen muestra la muerte de los españoles, y la segunda hace referencia a la muerte de los franceses. De ahí surge la justificación del por qué Goya le otorga el título Lo mismo a este grabado.

  Podemos observar en esta figura como Goya utiliza otro de sus recursos para relacionar ambos grabados; lo que aparece al fondo en la primera estampa, apenas esbozado, pasa a primer término en esta segunda.
Con estos primeros planos Goya no sigue con la tradición representativa de los sucesos bélicos, lo que explica con elocuencia la incorrección política de los Desastres de la Guerra.
Observamos cómo cambia el rostro del patriota español de Con razón o sin ella a este grabado, Lo mismo. En el primer grabado es un rostro de súplica mientras que en este se dispone a dar un hachazo mortal al ya indefenso soldado francés, con una expresión de ira. El contraste entre ambos rostros es uno de los aspectos expresivos esenciales de esta estampa.

 De nuevo, en un segundo plano, pero con gran detalle, muestra otros “ejemplos” de este patriótico enfrentamiento, como el que va a degollar por la espalda al soldado o el que muerde la mano al que yace desangrándose.
Parece que Goya se pone siempre de parte de los perdedores, de los indefensos, de los que van a morir “con razón o sin ella”.

                     Figura 3. Grabado número 7 ”¡Qué valor!”
Este grabado, como podemos observar a simple vista, es muy sereno y relativamente tranquilo, ya que no vemos situaciones de guerra extrema, asesinatos o actitudes violentas.
Vemos a una mujer a la cual Goya viste de blanco para darle iluminación. Se encuentra de espaldas preparando un cañón sobre unos cadáveres y el fondo del grabado es oscuro para, de este modo, darle más importancia a la mujer y que el espectador se centre en ella.
Podríamos decir que Goya intenta representar a la mujer como en sexo fuerte, centrando la atención únicamente sobre ella proporcionándole fuerza y valentía.       
                         
        Figura 4. Grabado número 19 “Ya no hay tiempo”
Como en el grabado anterior, podemos ver como la mujer sigue siendo la protagonista. Goya nos muestra la otra cara de la guerra, es decir, las violaciones y vejaciones a las que eran sometidas las mujeres que quedaban desprotegidas ante los enemigos.

Vemos en la escena que un oficial evita la violación de mujeres a manos de los soldados. Esto es lo que Goya intenta defender, el hecho de que los hombres que las defendían han muerto. Vemos como a la izquierda de la figura, un hombre tirado al suelo sostiene a una mujer, agarrándola con los brazos. La cara del soldado da la sensación de que se siente con poder y superioridad respecto a la mujer, que refleja dolor.

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